Lo subjetivo en la construcción de un objeto de estudio

Hace mucho leí, creo que en un texto de Jesús Martín Barbero que creo que citaba a Antonio Gramsci, que sólo investigamos aquello que nos afecta. También leí, del mismo Jesús Martín Barbero, siguiendo a Walter Benjamin, que hemos de investigar aquello que nos da esperanza. Eso apela a una pregunta reflexiva sobre por qué investigamos lo que investigamos. Ésa es una pregunta que me hago constantemente, sobre mi trabajo y sobre el trabajo de los demás.

Maru Patiño y Rebeca Padilla, en su artículo “La construcción del objeto de estudio en el análisis cultural. Un ejercicio reflexivo para visibilizar y discutir los elementos del proceso”, publicado en Estudios sobre las Culturas Contemporáneas, plantean una interesante reflexión al respecto. Concretamente, abordan los criterios de selección de un tema y la construcción de un objeto de investigación, tanto a partir de referentes teóricos y empíricos, como subjetivos. Esto deja ver, como dice el abstract, “la metodología de la investigación como un proceso complejo, no lineal y creativo en donde intervienen varias problemáticas que se invisibilizan y pocas veces se reflexiona en torno a ella de manera explícita”.

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¿Generación y nativos digitales?

Esa pregunta se hace el quinto número de la Revista Argentina de Estudios de Juventud, en el cual, por cierto, participo.

He aquí el índice de artículos.

#Oscar2012 y la convergencia

De mi columna Coordenadas Móviles, en Razón y Palabra.

“—Demián, ¿qué se siente perder el Oscar? —¡¡Natalie Portman dijo mi nombre, putoooos!!” (Oscar Equis, 2012). Esto no es sólo un chiste, es una entre mil evidencias de cómo convergen los medios en nuestros tiempos: Discutimos en Twitter, los que vimos en la transmisión televisada de la entrega de los premios Oscar a lo mejor del cine (lo que sea que “mejor” signifique).

Lo primero que esto implica es cierto interés por el cine. Para insertarse en la discusión es importante contar con cierto bagaje cinematográfico, identificar películas y ternas, reconocer actores y directores, incluso recordar detalles de anteriores entregas del Oscar o de otros premios, como el Goya, los Globos de Oro y más.

Lo segundo es encontrarse en la transmisión televisiva de la entrega del Oscar. En este sentido, se sitúa la simultaneidad como característica de la experiencia: Millones de personas, en todo el mundo, estaban viendo lo mismo, a través de distintos canales y soportes. Se trata, además, de una ceremonia en torno al cine, pero producida para la televisión.

Lo tercero es insertarse en la discusión en Twitter, como un paso más, que permite trascender el interés por el cine y la simultaneidad de la televisión, por medio de la publicación de comentarios y el uso de etiquetas como #Oscar2012 para situarse como enunciador en el torrente de comentarios. Ciertamente, no puede decirse que se trate de una discusión como tal; sin embargo, el uso de estas herramientas implica posibilidades de conexión en torno a intereses comunes, que no existían antes de los medios digitales, al menos no con estos niveles de alcance, visibilidad e instantaneidad.

Tal torrente agrupó comentarios sobre las películas y personas nominadas, las posibilidades, las apuestas y pronósticos, las tendencias en maquillaje y vestidos, el papel de los presentadores, cuan inspirador era ver los videos de los actores que hablaban sobre sus primeros acercamientos con el cine, cuan bonito fue el espectáculo del Cirque du Soleil, cuan guapo se veía George Clooney, cuan sorprendente resultó la pierna de Angelina Jolie, cuan notorias eran las tendencias en los premios (los técnicos paraLa invención de Hugo Cabret, los demás para El artista, las manos vacías para El árbol de la vida Harry Potter, en fin), hubo también quienes se limitaron a describir lo que veían y quienes pusieron en juego el ingenio para hacer chistes sobre lo acontecido en minutos, como el que da comienzo a este texto. Además, los tuits de los usuarios comunes compartían espacio con los de medios que daban cobertura en vivo, en línea, a la entrega. Esto permite observar que las vetas en los comentarios son diversas y se sitúan en distintos niveles, pero la integración en torno a un tema común es un asunto muy interesante para analizar.

Sobre todo, estos acontecimientos mediáticos permiten observar la integración de distintos medios en el ecosistema. Hubo un tiempo en que se afirmaba que la televisión desplazaría al cine y, después, que Internet desplazaría a la televisión. ¿Cómo podemos explicar lo que he señalado al principio: discutimos en Twitter, que vemos en televisión, la entrega de un premio cinematográfico?

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Oscar Equis. (26 de febrero de 2012). —Demian, ¿qué se siente perder el Oscar? —¡¡Natalie Portman dijo mi nombre, putoooos!! [Twitter post]. Recuperado el 26 de febrer0 de 2012, de https://twitter.com/#!/donMenocchio/status/173986160132104192