El Cafecito de septiembre

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Las causas comunes tienen lugar

De mi columna en Razón y Palabra.

“La AH1N1 es literalmente un estornudo al lado de nuestras cifras de homicidios”. Lo leí en mi timeline en Twitter. Lo escribió el periodista venezolano Luis Carlos Díaz y se refería a su país. Pero lo mismito se podría decir de México, de Colombia, de otros países, casi siempre latinoamericanos. Unos minutos después, otra bomba: “en el ‘informe’ patito de Felipe [Calderón], lo importante no es lo que dice sino lo que NO dice”. Este otro lo escribió Eoz, músico mexicano. Y no es que tales afirmaciones resulten absolutamente novedosas, podríamos incluso decir que eso ya lo sabemos; es sólo que en estas oraciones tan breves como profundas, una no sabe si maravillarse ante el modo de contarlo o sentarse a llorar frente a lo que relatan.

Han corrido ya muchos bytes — y también mucha tinta — acerca del Internet como el espacio donde cabe todo lo inasible, donde los sujetos comunes pueden expresar prácticamente lo que les dé la gana, sea qué desayunaron hoy, sea una opinión política de peso. Al final de cuentas, tanto lo que en apariencia es irrelevante como lo que parece contribuir al debate público, resulta socialmente importante y académicamente pertinente para el análisis, puesto que permite ver manifestaciones de los procesos socioculturales contemporáneos. Desde mi perspectiva, mirar la conversación sobre política en las redes construidas en Internet, no es relevante por lo político en sí mismo, sino porque se trata de los asuntos que los ciudadanos sitúan en la reflexión pública, por medio de distintas estrategias.

Hace un mes, en este mismo espacio, reflexionaba sobre la potencia de las etiquetas o hashtags en Twitter, que permiten comunicar en torno a asuntos comunes — pensando esto en el sentido de comunidad, no de trivialidad — y que han resultado fundamentales en la conversación sobre determinadas causas, tales como las elecciones en Irán y en Honduras, así como la protesta frente a la represión de medios en Venezuela. Las tres causas siguen vivas en las redes.

Con #IranElection por bandera, los usuarios comparten noticias y sostienen la conversación — fragmentada, pero conversación al fin — en torno al escenario post-electoral en su país; incluso hay quienes ruegan que esto no quede en anécdota y no se olvide como se olvida cuando algo deja de ser noticia: “if you have nothing to say just tweet this: #iranelection #iranelection #iranelection The world must know we are still watching”, plantea una usuaria que se identifica como Maliheh, desde Teheran[1]. A la vez, el movimiento se sostiene en Facebook, en grupos como “100 million Facebook members for democracy in Iran”, “Iran said NO”, “Neda”; así como en sitios como Tribute to Neda Soltani and others[2], donde se documentan los casos de los muertos en las manifestaciones tras las elecciones de junio pasado y donde gente de todo el mundo coloca simbólicamente velas por los que ya no están.

#Honduras continúa aglutinando los twitts contra el golpe de estado y algunos enlaces a noticias. En Facebook, hay grupos como “No al golpe de estado en Honduras”, “Repudiamos el golpe militar en Honduras”, entre otros. A la vez, hay fuerte actividad en blogs como Honduras resiste y vence[3], donde se recuperan videos y noticias, a la vez que se provee de material gráfico y audiovisual para las manifestaciones; o bien, Habla Honduras[4], un proyecto de periodismo ciudadano colaborativo de los hondureños, en el que incluso algunas entradas se publican de manera anónima por cuestiones de seguridad.

Mientras tanto,  a #FreeMediaVe se sumó otra etiqueta de protesta en Twitter: #nomasChávez; con ellas los ciudadanos intercambian consignas en las que se llaman unos a otros a ser críticos y a actuar frente a la represión que les aqueja en Venezuela, por medio de manifestaciones públicas y actos simbólicos como vestirse de blanco. El movimiento ha sido replicado en Facebook, en el grupo “#FreeMediaVe”, mientras que los grupos de “no más Chávez” se multiplican día a día. Los blogs, sobre todo aquéllos dedicados al periodismo ciudadano, reúnen noticias y opiniones en torno a las acciones del presidente Hugo Chávez y de la resistencia frente a ellas.

Tras el necesario recuento, la reflexión que quiero situar en pantalla esta vez es que las causas comunes están situadas geográficamente. Esto pudiese parecer una contradicción, puesto que las lógicas de las redes virtuales no se circunscriben a territorios geográficamente delimitados; sin embargo, las problemáticas en torno a las que convergen millones de usuarios se desarrollan en lugares concretos.

¿Qué es lo que hace que sujetos de todo el mundo apoyen causas locales que se vuelven causas comunes? Probablemente sean, en distintas escalas, la identificación — sea con los implicados, sea con la problemática en sí misma — y la búsqueda de cierta manera de participación política.

Dos casos mexicanos han llamado mi atención recientemente: el de los Ángeles en espera y el del anulismo que derivó en la Asamblea Nacional Ciudadana.

El primer caso emergió a raíz de la tragedia en Hermosillo, el 5 de junio de este año, cuando un incendio en la guardería ABC provocó la muerte de 30 niños, a los que se sumaron 19 más que resultaron heridos y murieron días después. Ante ello se formaron algunos movimientos ciudadanos que hacen uso de su derecho a la comunicación y claman justicia para los niños y sus familias. Desde blogs como Ángeles en espera[5], Movimiento 5 de junio[6], Movimiento ciudadano por la justicia[7] y Grito de protesta[8], los ciudadanos comparten noticias, convocan tanto a acciones de solidaridad con los afectados como a las manifestaciones públicas contra la falta de respuestas por parte de las autoridades correspondientes. Dos de ellos, Movimiento 5 de junio y Grito de protesta, pueden seguirse también en Twitter[9]. En Facebook se abrieron grupos como “Ángeles de Hermosillo” y “Luto en Hermosillo”.

Por otro lado, la Asamblea Nacional Ciudadana es la hija del movimiento anulista. Se trata de grupos de la sociedad civil, que en las pasadas elecciones convocaron a anular intencionalmente el voto, como protesta frente a la ausencia de propuestas viables por parte de los candidatos y ante los pésimos resultados de los gobiernos en turno. Estas agrupaciones dieron origen a la Asamblea Nacional Ciudadana que, apelando al artículo 39 de la Constitución Política Mexicana, ha planteado al Congreso tres demandas: 1) democracia directa efectiva, 2) reducción del presupuesto a partidos, transparencia y rendición de cuentas, 3) candidaturas ciudadanas. Ellos tienen sitio web[10], blog[11], grupo en Facebook y cuenta en Twitter[12], todo bajo el nombre de la Asamblea Nacional Ciudadana, ANCA.

Lo que estos movimientos tienen en común puede sintetizarse en torno a tres elementos: la tecnología, la movilización y la búsqueda de participación política. Ambos tienen gran presencia en redes como Facebook, Twitter y blogs; por esas vías convocan, interactúan, suman adeptos y manifiestan lo que difícilmente podrían expresar en los grandes medios de comunicación. Pero es pertinente señalar que sus integrantes han combinado la movilización en Internet con la movilización en la calle, a través de marchas y actividades de recaudación de fondos en el caso de ABC, con asambleas ciudadanas y la discusión pública frente al Congreso el 1 de septiembre — cuando los nuevos diputados se negaron a recibirlos, pero eso, como diría la nana Goya, “es otra historia” —; en la calle convergen los locales, en la red tanto los locales como los lejanos. Además, los dos movimientos convocan a la participación política, por diversas vías; lo que ambos dejan ver, cada uno a su manera, es el desgaste y la prácticamente nula respuesta tanto de las instituciones gubernamentales mexicanas, en sus tres poderes y sus tres niveles, como de los partidos políticos, cualquiera que sea su color.

Las causas comunes les llevaron a identificarse, agruparse y actuar en consecuencia; la creatividad les ha permitido ser visibles y llevar lo local a un escenario más amplio. Ahí es donde, a mi parecer, se conecta la acción de comunicar con las otras acciones políticas en las causas comunes.


[1] Disponible en http://twitter.com/tehranweekly

 

[2] Disponible en http://www.iranian-heroes.org/

[3] Disponible en http://resistenciamorazan.blogspot.com/

[4] Disponible en http://hablahonduras.com/

[5] Disponible en: http://angelesenespera.wordpress.com/

[6] Disponible en: http://www.movimiento5dejunio.org/abc/

[7] Disponible en: http://www.movimientocincodejunio.blogspot.com/

[8] Disponible en: http://gritodeprotesta.tk/

[9] En http://twitter.com/cincodejunio y http://twitter.com/gritodeprotesta respectivamente.

[10] Disponible en: http://www.anciudadana.org/

[11] Disponible en: http://asamblea-ciudadana.blogspot.com/

[12] Disponible en: http://twitter.com/A_N_C_A