una muy buena noticia

El Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes ha sido aceptado en el RENIECYT.

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de creatividad cotidiana y desconfianza hacia el Estado

Las ene cadenas de correo electrónico que sostenían la teoría del complot para explicar la influenza, la cadena que circula ahora pidiendo que “no registres tu celular” y muchos de los productos que parodian funcionarios y circulan en YouTube, Facebook, correo electrónico y más, tienen en común un discurso de total desconfianza en la figura del Estado como ente que se rige por el bien común. Se percibe así al Estado y a los gobernantes como perversos, corruptos e ineficientes. Y ya lo dijo Norbert Lechner hace tiempo, “la desafección hacia la democracia tiene que ver con las formas de hacer política”.

A veces perversa, a veces ingenua y a veces crítica, la producción, distribución y consumo de este tipo de mensajes que pululan en Internet, es una forma de hacer frente a un régimen con el que no están de acuerdo. Sobre todo, los casos de las parodias, chistes y cartones, dejan ver un ejercicio de creatividad cotidiana en la otra comunicación pública. Y con demasiada frecuencia, los funcionarios e instituciones implicados, lejos de entender estas prácticas de comunicación, se limitan a hacerse los ofendidos y a reforzar la desconfianza hacia el Estado. En ocasiones incluso contribuyen involuntariamente a difundir estos productos, como ocurrió hace unos días con el video “Rata y cursi” en que se parodia al gobernador veracruzano Fidel Herrera; inicialmente el video fue visitado por relativamente pocos internautas, pero tras el escándalo producido cuando el IFE solicitó a YouTube retirar tal archivo, las visitas se multiplicaron, el video fue colocado en otras ubicaciones y compartido en blogs, Facebook y más, como lo reporta Raúl Trejo Delarbre.

Esta parodia ha sido vista cientos de miles de veces y ha suscitado un debate en torno a la libertad de expresión y a las facultades del IFE para regular este tipo de contenidos. El problema de fondo, sin embargo, sigue ahí; la visibilidad no calma la desconfianza, las respuestas que evaden el problema la multiplican.

toda una vida en blog… ahora se fue Amalia

A sus 97, murió María Amelia López Soliño, la blogger más grande del mundo, que inició su blog cuando cumplió 95 años. Precisamente “A mis 95 años” era el título de su blog y en él escribió muchas de sus memorias de su juventud como opositora al régimen de Franco. Con el blogging, María Amelia, la abuelita bloguera, se volvió un personaje importante en su natal España y en el resto del mundo. En distintas entrevistas, ella declaró que Internet, de algún modo, le había regresado la vida, ya que la posibilidad de expresarse y de hacer amigos a través de su blog la había hecho feliz. En el último post de su blog, de hecho, su nieto escribe a nombre de la familia: “os queremos agradecer a todos vosotros estos 880 días de blog que la hicieron muy feliz, estas muestras de cariño y este apoyo fundamental para que disfrutase como nunca de sus últimos años”.

Si bien llama la atención el caso de María Amelia, junto al de Olive (otra blogger mayor que murió el año pasado), porque se salen por completo del rango de edad más frecuente entre los bloggers (20 a 35 años), los sentidos que se aprecian en lo que ellas llegaron a expresar en sus blogs y en entrevistas, así como en lo que sus propios familiares comentan, son los mismos sentidos que tienen los blogs para el común de los bloggers, independientemente de la edad: sentidos de creación, reflexividad, reafirmación de la identidad, soporte emocional, identificación, reconocimiento, vínculo con los otros, proximidad, libertad, toma de la palabra pública, trascendencia y más.

¿sentencias previas?

Leo el post de Rossana Reguillo acerca de las zonas de riesgo cero frente a la influenza humana y sus cuestionamientos: “¿Es realmente el dilema hoy aislar a quien se percibe como amenaza para la seguridad, sin considerar los costos para la libertad y los derechos humanos? ¿cuáles serán las nuevas zonas de riesgo cero derivadas de la pandemia?”

Y, en esta inercia que hace parecer inevitable sacrificar la libertad por la seguridad, no puedo evitar pensar en Minority report, la cinta de Steven Spielberg, basada en el relato de Philip K. Dick, donde EU tenía un sistema de prevención del delito, basado en detener y congelar a los sujetos antes de que cometan el delito; aquéllo era una especie de mundo feliz, donde no había asesinatos y donde el común de las personas estaban dispuestas a sacrificar la libertad a cambio de tener la seguridad de los no-asesinatos.

En un día normal (lo que sea que eso signifique), nada suena más alejado de la realidad; pero en situaciones de crisis, más de un Estado cierra fronteras para aislar a los posibles-infectados-engendros-del-mal que se constituyen como amenaza para su seguridad y no son pocos los ciudadanos que se manifiestan de acuerdo. El asunto de fondo es el prejuicio frente a lo que se califica como amenazante, sea o no un peligro real; y el prejuicio tiene un sinfín de implicaciones sociales, pero, de manera concreta, suele chocar con los derechos humanos.

¿Será que aprobaremos sentencias previas? ¿Será que buscaremos otros mundos posibles para hacer frente a las incertidumbres?

la legitimación de lo multicultural

Hace tiempo, tras ver Rachel getting married, platicábamos un amigo y yo sobre la boda — que en la película es pretexto para el dramón familiar — y sobre la incorporación de tantos elementos multiculturales, que si el novio negro hawaiano y la novia blanca gringa clásica, las damas de la boda envueltas en saris, las flores, la ceremonia íntima, el paso por ene géneros musicales en la fiesta, que lo mismo tiene jazz que samba — con bailarinas brasileñas incluidas — y más.

El punto es que no es la única película reciente que incorpora lo multicultural en un contexto típicamente gringo, por ejemplo, en The accidental husband hay una escena que ni siquiera aparece en el trailer, donde Patrick (Jeffrey Dean Morgan) lleva a Emma (Uma Thurman) y los Bollenbecker (Isabella Rossellini y Keir Dullea) a un bar mitzvah indio en algún lugar de Nueva York y de pronto se integran, como si nada, en un ambiente que les resulta ajeno.

the accidental husband 1

En ambas películas es visible la búsqueda de hacer pasar lo multicultural como algo incorporado y no cuestionado, a diferencia de las cintas donde se enfatiza el conflicto cultural o el prejuicio hacia ciertas comunidades, sobre todo de parte de los estadounidenses. No es casualidad que cuando la globalización ha permitido ver que hay vida más allá de Hollywood y cuando los migrantes se cuentan por millones en EU, se empiece a incorporar lo multicultural en las historias típicamente norteamericanas y que esta incorporación sea legitimadora.

todos los días de Internet

Hoy es el día de Internet, oficialmente. Todos los días son de Internet al final de cuentas. Pero Internet y, fundamentalmente, las redes sociales, se han vuelto fundamentales en ciertos momentos/temporadas en los meses más recientes.

Ensayando un recuento, puedo citar fenómenos como el éxito de la campaña de Obama en Facebook en 2008, la documentación en Twitter de sucesos como el avionazo de Mouriño o el accidente en el río Hudson, la creatividad cotidiana frente a la influenza (ver la cumbia de la influenza) o frente a los políticos (ver “Yo lo vi, yo lo vi, yo lo vi, yo lo vi robando”).

Es pertinente no olvidar escándalos como que el IFE pida a YouTube retirar el video de “Yo lo vi robando”, parodia de la canción de la cinta Rudo y cursi, por considerar que afecta la imagen de un partido político; al final de cuentas lo que lograron fue que el video se multiplicara en YouTube, Facebook y otras redes y que circulara vía correo electrónico, LimeWire y más. Otro caso que no debe ser olvidado en México es la cruzada contra Facebook, Hi5 y MySpace que emprendió Televisa en agosto de 2008 y que otros medios siguieron, pero que no se analizó lo suficiente, ¿será acaso un intento de venganza por su Giggs? Y fuera de México, no hay que perder de vista otros asuntos preocupantes como la prohibición del acceso a Internet a los cubanos en Cuba.

Todavía hay mucho que hacer, que pensar y que estudiar en torno a Internet.